Cuándo volverás

No hay día en que no se nos instruya pastoralmente sobre alguna nueva ventaja de la inteligencia artificial. Gracias a ella, se ha sabido hace poco, el ejército israelí (que no se llama ejército, sino “Fuerzas de Defensa”) ha desarrollado unos algoritmos que permiten determinar el número de víctimas inocentes que es lícito provocar cuando se atenta contra un enemigo señalado: no más de 100. Un misil israelí destruyó un edificio entero
Misiles que empiezan a silbar

Como se ve, los crímenes de Estado, a diferencia de los crímenes particulares, vienen siempre adobados de eufemismos: en los años de la ampulosamente llamada War on Terror, que consistió, sobre todo, en devastar dos países y en dejarlos luego solos y en ruinas con sus talibanes y ayatolás y sus mujeres emparedadas y proscritas, la tortura se llamó enhanced interrogation technique, y la entrega de prisioneros a terceros países con policías secretas aún más sanguinarias
Países devastados y en ruinas

No hay día en que no se nos instruya pastoralmente sobre alguna nueva ventaja de la inteligencia artificial. Gracias a ella, se ha sabido hace poco, el ejército israelí (que no se llama ejército, sino “Fuerzas de Defensa”) ha desarrollado unos algoritmos que permiten determinar el número de víctimas inocentes que es lícito provocar cuando se atenta contra un enemigo señalado: no más de 100. Un misil israelí destruyó un edificio entero
La muerte por teléfono

A veces la guerra no irrumpe con bombas, sino con una notificación. Un mensaje que no llega a tiempo, una voz que reaparece cuando ya no hay cuerpo. Este texto recorre el espanto de despedirse por un teléfono, cuando lo humano se interrumpe por el frío cálculo de lo digital.
Silencios abrumadores

El campo de batalla no siempre tiene ruido. Hay días en los que lo más violento es lo que no se dice. Este artículo es una mirada al silencio que dejan los conflictos, los gobiernos, las pérdidas. No es ausencia de palabras: es una forma más sutil —y feroz— de violencia.
El cuerpo que sobrevive pero ya no vuelve

La guerra no solo deja muertos. Deja cuerpos que respiran, caminan, hablan… pero ya no están. Este texto explora lo que queda de una persona cuando regresa del frente, de la cárcel o del exilio. Porque volver no siempre es regresar: a veces es quedarse atrapado en un lugar que ya no existe.
Cultura de usar y tirar: ¿qué nos queda?

Crítica a la velocidad del consumo cultural y defensa de lo que deja huella real.
Entrevista a quien escribe desde el margen

Una charla íntima con una autora que encuentra dignidad y verdad fuera del foco mediático.
El silencio como forma de protesta

Reflexión sobre cómo callar también puede ser un acto profundamente político y transformador.